jueves, 28 de febrero de 2013

SI EL PAPA HUYE...

Deseo que el lector sepa entenderlo y no se tome mal este escrito, y es que como bautizado en la Iglesia católica uno también tiene derecho a decir sus tonterías.

Se llama Joseph Aloisius Ratzinger Rieger, pero es más universalmente conocido como Benedicto XVI.
A principios de los 70 sabía del tal Ratzinger que era un cura de la Alemania no comunista, y que como experto señor teólogo había participado como asesor en el concilio Vaticano II. Y digo lo de señor porque siempre le vi en fotos con traje y corbata, o sin corbata pero con jersey y chaqueta. También he de confesar que intenté leer varios de sus escritos, como su famoso libro Introducción al cristianismo, pero a las pocas páginas  desistí porque me resultaba latoso.
En cuanto a la vestimenta de los curas he decir que encierra algo más que una simple anécdota, porque a esos tipos como el cura Ratzinger, cuando se les preguntaba el porqué no vestían el traje eclesiástico, sotana o alzacuellos, como repetidas veces había implorado Pablo VI, respondían que lo que dijera el Papa se la sudaban; bueno, respondían cínica e hipócritamente que ellos obedecían a su obispo, y  que su obispo les daba permiso para vestir como les diera la gana. Eso sí, mutaban inmediatamente el jersey, chaqueta o corbata a cambio de Poder, por lo que no les importaba disfrazarse y portar cadena con cruz, anillo, faja, caperuza o lo que hiciese falta, todo por el Poder, Poder que ellos denominaban y denominan hipócritamente “servicio”.

Avanzamos y ya teníamos a Ratzinger disfrazado de Papa cuando justo y casualmente hace un año, el diario italiano Il Fatto Quotidiano denunciaba en primera página: ”COMPLOTTO CONTRO IL PAPA ENTRO 12 MESI MORIRÀ” (http://www.ilfattoquotidiano.it/2012/02/09/lesclusiva-fatto-quotidiano-complotto-uccidere-papa/190194/http://www.elmundo.es/elmundo/2012/02/10/internacional/1328865559.html). Y quien lo afirmaba era el cardenal arzobispo de Palermo, Paolo Romeo, e incluso daba el nombre del sustituto.
Al poco de ser elegido Papa, en su homilía del 24 de abril de 2005(http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/homilies/2005/documents/hf_ben-xvi_hom_20050424_inizio-pontificato_sp.html), Benedicto XVI al hablar “de las características fundamentales del pastor (…). “Apacienta mis ovejas”, dice Cristo a Pedro, y también a mí (…)”, afirmó: “Rogad por mí, para que, por miedo, no huya ante los lobos”.
El 11 de febrero de 2013 en una Declaratio con fecha 10, Benedicto XVI anuncia su renuncia para el día 28 de febrero: http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/speeches/2013/february/documents/hf_ben-xvi_spe_20130211_declaratio_sp.html
A este respecto recomiendo al lector dos descarnados artículos del polemista Salvador Sostres: El rayo de Dios (http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/guantanamo/2013/02/12/el-rayo-de-dios.html)  y A las ocho de la tarde (http://quiosco.elmundo.orbyt.es/ModoTexto/salacolumnas.aspx?id=13308063&sec=El%20Mundo&fecha=28_02_2013&pla=pla_11014_Madrid&tipo=5&d=1).
Para el lector que quiera creerlo y para el elector que no quiera creerlo, hay que afirmar que en el capítulo 34 del profeta Ezequiel, como palabra dicha por el mismo Dios, escribe sobre los malos dirigentes o pastores del pueblo de Israel, y el profeta Zacarías 13: 7 que también es recogido en el Evangelio de Mateo 26: 31 y de Marcos 14: 27 sentencian: “Hieren al pastor y se dispersan las ovejas”. En este caso al pastor Benedicto XVI simplemente le han asustado y el hombre ha huido. ¡Pobre rebaño! al que un “pastor necio” (Zacarías capítulo 11) guiará a la “apostasía” (2ª epístola a los Tesalonicenses 2: 3) camino del matadero.
"Está escrito", y para algunos es “palabra de Dios”, y para escándalo de muchos según Juan 1: 1 y 14: “la Palabra era Dios, se hizo carne y habitó entre nosotros”.

No quisiera terminar el escrito siendo duro, pero  ni mucho menos quedar como un tonto que no se entera de nada, por lo que debo añadir lo siguiente que creo importante.
Benedicto XVI en su último Ángelus de 24 de febrero de 2013 dijo lo siguiente: “El Señor me ha llamado a “subir a la montaña”, para dedicarme aún más a la oración y a la meditación. Pero esto no significa abandonar la Iglesia”: http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/angelus/2013/documents/hf_ben-xvi_ang_20130224_it.html.
En resumidas cuentas y según Ratzinger o Benedicto XVI, no huye de los lobos sino que es el Señor que ahora le llama a abandonar el ministerio de Pedro… Pues una de dos: o es un asustado mentiroso que de verdad huye de “los lobos” –y perdón para los verdaderos hermanos lobos-; o dice la verdad cuando afirma que el Señor le ha llamado a que abandone el ministerio de Pedro. Lo que está claro es que cuando Dios llama hay que obedecer, no por temor sino por amor: “Él nos  amó primero” –esto último es puro peloteo, por si cuela-.
Al final va a resultar que a Ratzinger Dios le llamó a ser cura de sotana; luego le llamó a que vistiese de traje y corbata; luego le llamó a perito en el Concilio; luego le llamó a ser uno de los teólogos  y docentes que "cortaban el bacalao"; luego le llamó a obispo; luego le llamó a cardenal; luego le llamó a gran Inquisidor (prefecto de la Doctrina de la Fe); luego le llamó a Papa; y por último le ha llamado a que deje de ser Papa… ¿Entienden ahora los lectores eso que algunos lelos místicos han denominado “silencio de Dios”? Dios no está en silencio, simplemente que con algunos se comunica mucho y con otros nada. No es un reproche a Dios, ¡Dios me libre! Dios sabe lo que hace y lo hace bien -más peloteo-, y también y esto ya no es peloteo, porque no olvido la parábola de los trabajadores de la viña (Mateo 20:1-16), eso del ojo envidio, “ojo malo”.
El tiempo, o mejor, “los signos de los tiempos” nos dirán, si Ratzinger huyó de los lobos y optó por ser un tranquilo jubilado obispo; o si de verdad Dios le llamó por última vez a encarnar al “Obispo vestido de Blanco subir una montaña atravesando una gran ciudad en medio de ruinas, rezando por las almas de los cadáveres que encontraba por el camino, y que fue muerto por un grupo”.

Ángel Manuel González Fernández, 28 de febrero de 2013.